Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 3 mensajes ] 
Autor Mensaje
 Asunto: Delito de acoso inmoBiliario art. 173
NotaPublicado: 02 Mar 2011 19:59 
Desconectado
Funcionalista
Avatar de Usuario

Registrado: 20 Sep 2010 19:13
Mensajes: 458
Localidad: Madrid
Estudios: Criminología
Tras la entrada en vigor de la Ley 5/2010 de 22 de Junio, es decir, a partir del 23 de Diciembre de 2010, se da entrada en el código penal a un grupo de nuevos delitos en el código penal español. Estos nuevos delitos son el fruto de la propia naturaleza del proceso legislativo, siempre por detrás de la realidad social que intenta “a toro pasado” si se me permite el símil taurino, regular o sancionar conductas antijurídicas o situaciones pendientes de percibir un más apropiado y especializado marco jurídico.

Estos delitos ya venían siendo penalizados a través de otros preceptos jurídicos, pero desde el 23 de diciembre ya son reconocidas de forma específica en el código penal. Se trata del acoso vejatorio en el trabajo por parte del empleador o “mobbing”, así como el acoso a los propietarios o inquilinos de inmuebles arrendados por parte del arrendador o propietario del edificio para que lo abandonen, que también tiene un aforismo anglosajón que lo define, el “blockbusting” o “mobbing inmobiliario”. En esta ocasión nos centraremos en éste ultimo nuevo tipo delictivo.

El delito ahora denominado de acoso inmobiliario, como hemos dicho, venía siendo sancionado a través de otras fórmulas jurídicas como los delitos (o faltas) de coacciones, amenazas, el delito degradante contra la integridad moral y alguna otra más, pero en ningún modo se recogían todos los comportamientos que tenían lugar por falta de una tipificación más expresa, contemplando esos comportamientos o acciones ya bien conocidos en el ámbito social o como se las denomina en la propia exposición de motivos de la Ley “conductas acosadoras en la esfera de la vivienda”.

Es siempre ilustrador leer las exposiciones de motivos de las Leyes, más si cabe en el ámbito penal, pues se pueden extraer los motivos concretos que dan lugar a la acción legislativa. Podemos decir que en la exposición de motivos de la Ley se da a entender que este delito nace para penalizar dos tipos de actos usuales en el sector inmobiliario. De un lado actos relacionados con contratos de arrendamientos de renta antigua (entiéndase baja) cuyo importe podría aumentarse mucho si dicha renta se adecuase a mercado y de otro lado situaciones en las que un promotor se hace con la mayoría de los pisos de un edificio antiguo donde existen propietarios u ocupantes que no están de acuerdo con la demolición del edificio para su reconstrucción y venta de los nuevos pisos.

Quizás, la manera más clarificadora de entender que es lo que ha cambiado tras la reforma es viendo un ejemplo. Veamos un supuesto de arrendamiento en el que el propietario del edificio tiene unos inquilinos con unos arrendamientos de renta antigua y desatiende el mantenimiento del mismo con la finalidad última de conseguir que dichos inquilinos renuncien a su arrendamiento. Mediada denuncia por parte de los inquilinos contra el propietario por un delito de coacciones, estos no consiguieron obtener el auxilio judicial de un lado, al ser el delito de coacciones un delito cualificado por el resultado (los inquilinos no habían abandonado el inmueble) y de otro lado porque este tipo de comportamientos, hasta la fecha, se entendían enmarcados en la esfera de las reclamaciones civiles en materia de arrendamientos.

En resumidas cuentas, se entendía que estas reclamaciones debían ventilarse en el ámbito civil y que la estrategia o intención del propietario de urdir o permitir una serie de eventos para conseguir, quizás por cansancio, la renuncia del inquilino no era sancionable como tal, sino a través de otros (uno o varios) tipos penales.

Ahora, el acoso inmobiliario como tal se recoge en dos figuras diferentes, por una parte (a) como delito de coacciones dentro de los delitos contra la libertad (Titulo VI) y de otra parte (b) como delito contra la integridad moral (Titulo VII).

La primera de las figuras (a) se establece dentro de un nuevo tercer párrafo en el punto 1 del Artículo 172 CP.- “También se impondrán las penas en su grado superior cuando la coacción ejercitada tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.”

La segunda (b) se recoge en un nuevo tercer párrafo en el apartado 1 del artículo 173 CP.- “Se impondrá también la misma pena al que de forma reiterada lleve a cabo actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.”

Es particularmente interesante la inclusión del término “legitimo”, lo que excluye como sujetos pasivos del delito de acoso inmobiliario a los llamados okupas que disfrutan de hecho de una vivienda pero no de forma legítima.
Bien, analicemos estas dos figuras delictivas:
(a) Coacciones en el ámbito inmobiliario - 172.1, parr. 3 CP.

La acción o conducta típica consiste en, básicamente lo mismo que el tipo general del delito de coacciones impedir con violencia física, psíquica o en las cosas (in rebus) a hacer a otro lo que la Ley no le prohíbe, o compelerle, por los mismos medios, a efectuar lo que no quiere. Por ello es este delito un delito de formas comisivas alternativas pero siempre coercitivas de la libertad de decidir.

Es un delito de los llamados de resultado o lesión por que exige que se trate de impedir lo que la Ley no prohíbe o se obligue a efectuar lo que uno no quiere, sea justo o injusto. Ahora sí, hay que distinguir entre el resultado del delito (fase de consumación) y la consecución del propósito final querido por el autor (fase de agotamiento del delito).

Para que nos encontremos ante un delito de acoso inmobiliario hace falta:
1.- Una conducta violenta, material o intimidantica contra el sujeto pasivo de modo directo, indirecto o a través de terceras personas.
2.- Que se haga con la intención de impedir lo que la Ley no prohíbe o se obligue a efectuar lo que uno no quiere, sea justo o injusto.
3.- Que la violencia tenga la intensidad suficiente como para ser considerada delito (en otro caso sería falta).
4.- Que el perpetrador tenga la intención de restringir la libertad ajena, en este caso la coacción sería el impedir el disfrute de la vivienda.
5.- Que el perpetrador no sea una persona jurídicamente legitimada para realizar tales actos de violencia o intimidación.

(b) Delitos contra la integridad moral en el ámbito inmobiliario - 173.1 parr 3 CP
Como ha quedado dicho, la finalidad de este artículo es penalizar la conducta de especuladores inmobiliarios consistente en la realización sistemática de actos vejatorios de carácter leve, hostigando sistemáticamente al resto de vecinos con el único objeto de impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

Ciertamente no parece este tipo penal muy diferente del analizado anteriormente por lo que será necesario acudir al bien jurídico protegido para encontrar el elemento diferenciador entre ambos. En las coacciones, se protege tanto la libertad del individuo en la toma de decisiones (vertiente interna) como la realización de esa voluntad a través de los cauces legales (vertiente externa). En el delito contra la integridad moral el bien jurídico protegido es la propia integridad moral, valor reconocido en el art 15 de la Constitución española, distinto de la integridad física, el honor o el derecho a la vida, por ejemplo

Para que se de este delito, necesitamos la concurrencia de los siguientes elementos:
1.- Un acto de claro e inequívoco contenido vejatorio para el sujeto pasivo.
2.- Un padecimiento físico o psíquico en dicho sujeto.
3.- Un comportamiento que sea degradante o humillante e incida en el concepto de dignidad de la persona afectada por el delito.

Ello significa que:
- Se requieren actos que puedan ser penalmente clasificados como hostiles o humillantes, por lo que se descarta la comisión por omisión y se requiere dolo
- Que se hagan de forma reiterada.
- Que no llegue a constituir trato degradante.
Caso contrario, como sucedía en las coacciones (a) , la falta de gravedad en los actos constituiría una falta de vejaciones injustas de grado leve, sancionada en el artículo 620.2 CP.

Jose Francisco Criado Sánchez
Abogado

NOTICIA RECOGIDA DE: http://www.rederecho.com/derecho-privad ... mobiliario


Última edición por Cris el 02 Mar 2011 20:41, editado 1 vez en total

Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: Delito de acoso inmoviliario art. 173
NotaPublicado: 02 Mar 2011 20:28 
Desconectado
Administrador
Avatar de Usuario

Registrado: 26 Oct 2010 18:04
Mensajes: 1209
Localidad: Logroño
Estudios: Detective privado
Por favor Cris, corrija usted el encabezamiento que "inmoviliario" es con " be" de anchoa!!! :listo:

:)

_________________
Lo fácil aburre, lo difícil atrae, lo imposible obsesiona.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Re: Delito de acoso inmoBiliario art. 173
NotaPublicado: 02 Mar 2011 20:42 
Desconectado
Funcionalista
Avatar de Usuario

Registrado: 20 Sep 2010 19:13
Mensajes: 458
Localidad: Madrid
Estudios: Criminología
Debió ser una errata...si es que ponen la v y la b una al lado de la otra leñeee!

:duda:


Arriba
 Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 3 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com